lunes 10 de enero de 2011

El drama de la infertilidad en los países pobres

Cuando se quiere ser padre, no poder traer un hijo al mundo siempre es un drama. Pero, si esto sucede en un entorno en el que tener una familia numerosa es la norma, la experiencia se vuelve aún más traumática. Esta es la realidad que viven, cada año, miles de parejas en los países en desarrollo, donde el tratamiento de la infertilidad es un punto olvidado de una larga lista de necesidades y la falta de hijos se ve, muchas veces, como un estigma.

Se calcula que el 15% de las parejas en edad reproductiva de todo el mundo tienen problemas para concebir un hijo. Aunque la lista de trastornos subyacentes que explica esta dificultad para concebir es nutrida (un tercio de los casos se deben a causas masculinas, otro a femeninas y el resto a causas mixtas), las diferencias son notables en función de la latitud.

Mientras que en Occidente es habitual que los problemas de fecundidad se deban al retraso de la maternidad, en los países en vías de desarrollo es común que detrás de una infertilidad estén trastornos como las infecciones de transmisión sexual o las complicaciones posparto. "Hay un porcentaje alto de esterilidad secundaria porque hay una menor atención de los embarazos y las parturientas", comenta Ana Monzó, vicepresidenta de la Sociedad Española de Fertilidad, quien no olvida que "otro problema importante es el derivado de la desnutrición".

En muchas culturas, principalmente en África, la mujer es precisamente quien más sufre socialmente por no poder concebir. "Muchas son incluso repudiadas", añade Monzó, porque se considera que quien no puede contribuir a la continuidad de la familia, no tiene ningún valor.

En países como Uganda, donde la discriminación hacia las mujeres infértiles es elevada, se han creado grupos de apoyo que intentan superar las presiones y el ostracismo que reciben quienes no pueden concebir tanto por parte de sus parejas, como del resto de la comunidad o incluso de su familia.

Estos grupos también luchan por hacer visible el problema de la infertilidad y mejorar la disponibilidad de terapias de reproducción asistida. "Varía mucho en función del país, pero lo cierto es que hay zonas en las que el acceso a estos tratamientos es extremadamente limitado", expone Anna Veiga, especialista en reproducción asistida del Instituto Dexeus de Barcelona y presidenta electa de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología.

Algunas iniciativas no gubernamentales, como la 'Low Cost IVF Foundation', continúa esta especialista, pretenden acercar la posibilidad de someterse a un tratamiento de fertilidad a las personas que no pueden permitírselo, si bien su radio de acción no es demasiado extenso.

"La atención a la infertilidad tiene que empezar por acciones de prevención", apunta Monzó, quien considera que, además de facilitar el acceso a tratamientos baratos, es fundamental garantizar "la posibilidad de poder tratar las complicaciones derivadas de esos tratamientos", como determinados problemas específicos del embarazo.

Atender de una forma integral el problema de la infertilidad en los países en desarrollo es un objetivo prioritario, concluye esta especialista.

Agencia Reuters


lunes 4 de octubre de 2010

Nuevo sistema clínico aumenta el éxito de la fecundación in vitro

Agencia EFE

Científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) utilizaron un microscopio que toma imágenes de forma secuencial para seguir el desarrollo embrionario, una técnica que podría mejorar las posibilidades de embarazo tras una fecundación in vitro.

Gracias a este sistema, según publica esta semana la revista "Nature", las clínicas de reproducción asistida podrán mejorar los métodos de selección de los embriones que implantan a mujeres que deciden someterse a una fecundación in vitro para quedarse embarazadas.

Los investigadores filmaron embriones durante los días posteriores a que se produjera la fecundación, en busca de instantáneas que permitieran deducir cuáles de los cigotos con dos días se desarrollarían hasta ser un blastocito, etapa embrionaria que tiene lugar cinco ó seis días después de la fecundación y antes de que se produzca la implantación en el endometrio.

Los investigadores observaron que había ciertas características que se repetían en aquellos embriones que acababan llegando a la etapa conocida como blastocito.

En primer lugar, los embriones pasaban por una fase de citocinesis, cuando se produce la división del citoplasma, de una duración de entre 0 y 33 minutos.

Además, registraron intervalos de entre 7,8 y 14,3 horas entre la primera y la segunda mitosis -división en la que se produce un reparto equitativo del material genético y que es el fundamento del crecimiento- y un intervalo de entre 0 y 5,8 horas entre la segunda y la tercera.

Otra de las conclusiones a las que llegaron es que las células individuales de un mismo embrión contienen diferentes tipos de expresiones genéticas, con algunas células que conservan transcripciones heredadas por vía materna a través de los óvulos, mientras que otras células tienen expresiones genéticas adquiridas durante el desarrollo embrionario.

Si este método no invasivo de seguimiento del desarrollo embrionario se llegara a utilizar en los tratamientos de fecundación in vitro, se multiplicarían las posibilidades de que se produjera un embarazo tras la implantación del cigoto

jueves 5 de agosto de 2010

Trasplante de ovario, ¿fertilidad eterna?

Por primera vez, una mujer a quien se le restauró la fertilidad con un trasplante de ovario logró tener su segundo bebé, informan médicos en Dinamarca.


Stinne Holm Bergholdt había quedado estéril después de someterse a un tratamiento de cáncer. Pero antes del tratamiento se le extrajo tejido ovárico para congelarlo y trasplantarlo posteriormente.

Hace cinco años fue sometida al trasplante de ese tejido y en febrero de 2007 la señora Bergholdt dio a luz una niña.

Después, en 2008 descubrió que estaba embarazada por segunda vez y en septiembre de ese año dio a luz a otra niña.

El logro de Stinne Holm, dicen los expertos, demuestra que los tejidos ováricos pueden seguir produciendo óvulos muchos años después de haber sido congelados en nitrógeno.

Y en teoría, esto podría permitir a las mujeres prolongar indefinidamente su fertilidad y concebir un bebé de forma "natural" años más tarde en su vida.

Criopreservación

"Estos resultados demuestran que la criopreservación de tejido ovárico es un método válido para preservar la fertilidad" afirma el profesor Claus Yding Andersen, médico de la señora Bergholdt y experto en reproducción humana del Hospital Universitario de Copenhague.

"Y debería alentarse el desarrollo de esta técnica como procedimiento clínico para las niñas y jóvenes que enfrentan un tratamiento con el cual pueden resultar dañados sus ovarios", agrega el científico.

La señora Berholdt, que ahora tiene 32 años, fue diagnosticada con sarcoma de Ewing en 2004 y antes de que fuera sometida a la quimioterapia le fue extraída y congelada parte de su ovario derecho.

El tratamiento de cáncer fue exitoso pero, como se esperaba, los medicamentos la volvieron estéril.

En 2005 cinco delgadas capas de tejido ovárico le fueron trasplantadas en lo que quedaba de su ovario derecho. El órgano comenzó a funcionar de forma normal otra vez y después de recibir un tratamiento leve de estimulación hormonal logró embarazarse.

La mujer, que tal como expresó, nunca esperó poder embarazarse y mucho menos tener dos hijos, dijo que era "un milagro".

"Fue una enorme sorpresa descubrir que mi cuerpo estaba ahora funcionando con normalidad y que podríamos tener al segundo bebé sin pasar por los tratamientos de fertilidad", expresó Berholdt.

"¡Fue en realidad un milagro!".

Las bebés Berholdt -Lucca y su hermana Aviaja- están en la lista de sólo nueve niños que han nacido en el mundo gracias a el procedimiento de criopreservación de tejido ovárico.

Tal como señala el profesor Andersen, el éxito en el caso de Stinne Holm demuestra que el tejido preservado podría continuar funcionando durante muchos años más.

"Es un hecho increíble que estas capas ováricas hayan estado funcionando durante tanto tiempo, y la información demuestra lo poderosa que esta técnica puede ser", expresa el profesor Andersen.

¿Sin menopausia?

El procedimiento no sólo aumenta las posibilidades de fertilidad para las decenas de miles de mujeres menores de 40 años que son sometidas a tratamientos de cáncer, sino que también ha revivido la especulación de que la ciencia podrá ahora combatir la menopausia y permitir a las mujeres conservar su fertilidad hasta los 60 o 70 años.

La señora Bergholdt todavía cuenta con más tejido ovárico preservado en nitrógeno líquido y según el científico si lo desea, puede ser sometida a más trasplantes para seguir manteniendo su función ovárica una vez que el actual trasplante deje de funcionar.

"Tiene la posibilidad de mantener su función ovárica durante muchos años", dice el profesor Andersen.

"Siempre y cuando el tejido permanezca adecuadamente conservado en nitrógeno líquido, éste podría permanecer siendo funcional hasta por 40 años más. Sin embargo, por ahora esto no lo sabemos con certeza", agrega.

Otros expertos afirman que los resultados del avance son alentadores pero todavía hace falta seguir investigando.

Según la doctora Melanie Davis, portavoz del Colegio Real de Médicos Obstetras y Ginecólogos, hasta ahora sólo ha habido muy pocos casos exitosos con esta técnica.

"Es una noticia muy alentadora que una mujer haya logrado tener dos bebés con un sólo procedimiento relativamente simple", señala la experta.

"Pero todavía estamos en las primeras etapas de la tecnología de almacenamiento de tejido ovárico".

El caso de Stinne Holm Bergholdt aparece publicado en Human Reproduction, la revista de la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humanas.

Fuente: BBC Ciencia


domingo 31 de mayo de 2009

El sueño de ser padres hoy...

Evento realizado el 9 de Mayo de 2009
“El sueño de ser Padres hoy… Un sueño hecho realidad”, este fue el eslogan del encuentro de pacientes 2009, instancia que convocó a más de 300 personas, con el objeto de celebrar el nacimiento de 217 niños bajo el amparo y respaldo de nuestro Programa de Fertilización Asistida, del Hospital Clínico Universidad de Chile.

“Es un verdadero orgullo para el equipo de trabajo de la Unidad de Medicina Reproductiva, ver la felicidad y sonrisas de todos estos padres y sus niños, pues refleja en los hechos: el conjunto de esfuerzos médicos, y en definitiva de todo el equipo de trabajo, situando a nuestro Programa de Fertilización Asistida, con óptimos resultados comparables tanto a nivel nacional como internacional”. Declara el Dr. David Vantman B., Coordinador del Programa de Fertilización Asistida, del Hospital Clínico Universidad de Chile.

domingo 1 de marzo de 2009

El trasplante de embriones, una técnica cada vez más aceptada y regulada


WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- Desde que hace un cuarto de siglo se anunció el nacimiento del primer bebé gestado tras un trasplante de embrión, se han registrado en EE.UU. más de 47 mil tratamientos exitosos que han provocado un nutrido conjunto de leyes y regulaciones.

El 3 de febrero de 1984 la revista The Journal of the American Medical Association (JAMA), dio cuenta del nacimiento en California dos semanas antes, de un varón concebido en el útero de una mujer y gestado hasta el parto en el de otra.

El trasplante de embrión es diferente de la fertilización in vitro, y no requiere cirugía o anestesia.Para que el proceso se encamine hacia un embarazo exitoso, los ciclos hormonales de la mujer donante del óvulo y de la que recibirá el embrión trasplantado en su útero deben estar sincronizados.

En el procedimiento original, cinco días después de que la donante del óvulo recibe la inseminación artificial, se "enjuaga" y si hay un embrión sano presente se injerta de inmediato en el útero de la que lo gestará a término.

El esperma que se usó en la inseminación artificial, en el caso que llevó al nacimiento del bebé en 1984, provino del esposo de la mujer que gestó el bebé después de la segunda semana de la concepción.

La técnica de reproducción dio lugar a encendidos debates científicos, acaloradas polémicas sobre valores morales y religiosos, y la elaboración, a lo largo de años, de legislaciones detalladas que cubren derechos y responsabilidades de las "madres suplentes".

Para muchos sectores con valores religiosos o morales más tradicionalistas, el trasplante de embrión fue equivalente al "alquiler de úteros", esto es la contratación de mujeres con capacidad para llevar un embarazo a término para la gestación de los hijos de otras que hubieran perdido embarazos anteriores.

En un cuarto de siglo la técnica ha logrado la aceptación social, y en por lo menos ocho de los Estados de EE.UU. existen leyes que protegen los arreglos contractuales estipulados entre las partes involucradas en tal práctica.